SI AMAS LA VIDA TANTO COMO YO, !!SIN DUDA ESTE ES TU SITIO
!!
Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.

Paulo Coelho

ESCUCHA MÚSICA MIENTRAS TANTO...


martes, 7 de agosto de 2012

SUBIDA NOCTURNA A LA FERRATA REGINA




Como cada año, y para no perder la costumbre, hemos decidido hacer una visita a la Vía Ferrata de Oliana, popularmente conocida como Ferrata Regina, situada en el Alto Urgell y muy cerquita de Andorra.

Sin lugar a dudas, es la Vía Ferrata más larga, bonita y exigente que hemos realizado. El recorrido se encuentra perfectamente equipado, aunque sí que hemos notado que ya va haciendo falta que algún equipo la repase porque algunos de los tramos de la línea de vida se encuentran deteriorados o han desaparecido por alguna caída o mal uso de la misma.


El recorrido es severo y tardaremos unas 6 o 7  horas en realizarlo, por lo que solo es aconsejable que solo se aventuren a hacerlo personas con una cierta preparación física.
Esa mañana salimos de Zaragoza con dirección a la Sierra de Güara para realizar uno de sus barrancos, el Formiga, donde nos encontramos con toda una romería de barranquistas. La gran mayoría era gente inexperta que retrasaba a todos los que descendíamos el barranco, por lo que la bajada se retrasó más de lo esperado. ¡Qué le vamos a hacer!... cuando uno está de vacaciones hay que dejar las prisas aparte y armarse de paciencia.



Una vez realizado el barranco, continuamos nuestra andadura hasta Oliana; un pueblecito que da nombre a la Vía Ferrata Regina.

Tras cenar y tomar algo fresquito,  sobre medianoche, nos dirigimos al pie de la vía con intención de acampar por sus inmediaciones, pero en vista de que era viernes y que se preveía otra romería de ascenso a la vía la mañana siguiente, se nos calentó la boca y decidimos aventurarnos a realizar el primer tramo de la vía esa misma noche.


Creo que nadie lo ha intentado antes por lo que decidimos aventurarnos y dejar nuestro sello en las piedras de esa vía que es, sin duda para nosotros, la más hermosa Vía Ferrata de todo el país.

Con el cansancio del viaje de Almuñécar a Zaragoza del jueves y el descenso del barranco de Guara a nuestra espaldas el mismo día, preparamos las mochilas y todo el material necesario para emprender la ascensión.


Frontal, saco, esterilla, funda de vivac, abrigo, 3 litros de líquido por persona, bocadillos, desayuno, etc.

Las mochilas pesan más de lo que esperábamos pero es el precio que se ha de pagar para este desafío.



Comenzamos nuestra aproximación hasta la pared por el sendero de costumbre, sendero que perdemos durante la subida adentrándonos en un bosque espeso que nos hizo perder casi una hora. Nos toca retroceder sobre nuestros pasos hasta hallar nuevamente el camino que lleva a la pared.

La luna está casi llena, pero nos encontramos en la cara oculta por lo que de nada nos va a ayudar hasta que lleguemos arriba.

No es lo mismo realizar la vía de día que de noche, eso es obvio, y entre el sobrepeso y el cansancio acumulado, pronto notamos los efectos en nuestros brazos y piernas.

Uno de los frontales se nos apaga, pero como somos previsores improvisamos otro de circunstancia que nos saca del apuro; menos mal, porque si nos quedamos sin luz subiendo habríamos tenido serios problemas. 

Por fin, llegamos al final del primer tramo sobre las 03:00 de la madrugada. Más tarde de lo esperado, pero la noche es lo que tiene, y decidimos hacer cima en la aguja situada al sur del puente tibetano.


Yo recordaba que había una pequeña explanada arriba, pero para nuestra sorpresa nos encontramos con un pequeño pedregal donde echar nuestros cansados y doloridos cuerpos, junto al hito central de la aguja.

La luna estaba casi llena y brilla con todo su esplendor, reflejada sobre las aguas del pantano. Ha merecido la pena sufrir durante la subida para poder contemplar estas vistas por la noche. Ante nosotros, la Vía se eleva majestuosa marcando su perfil calizo y observada distante por su guardiana nocturna y brillante.

Nos recostamos en nuestros sacos entre unas piedras para no caer al vacío y allí dormimos hasta las 06:00 de la mañana, hora en la que comienza a amanecer. 

Nos deleitamos con el paisaje hasta las 09:00, que es cuando aparecen los primeros vehículos en el aparcamiento que avistamos a lo lejos. La romería de gente empieza a llegar, pero les llevamos una gran ventaja y no es de preocupar. Desayunamos tranquilamente, recogemos y nos acordamos de todos aquellos que no están aquí arriba junto a nosotros (mujeres, hijos y amigos) para contemplar todo lo que teníamos el privilegio de ver.


El resto de la vía lo hacemos muy tranquilos, regresando al coche sobre las 15:00 de la tarde. Noche visitando Zaragoza y de vuelta a Almuñécar el domingo, a nuestros quehaceres diarios.


En resumen, una experiencia inolvidable que aconsejamos a tod@s los amantes que, como nosotros, aman la naturaleza y nuestra Tierra.




Sin duda que volveremos a visitarla el día de mañana…

Aquí os dejo el vídeo



Para ver todsa lsa fotos pincha en el enlace


1 comentario:

  1. Socio mejor no se podia explicar nuestra aventura... un 10

    ResponderEliminar